El origen de la palabra flamenco nos remite a los tiempos remotos. En el idioma castellano flamenco literalmente significa “natural de Flandés”. Existe una suposición que el nombre de “flamenco” se deriva del vocablo latino “flamma” (llama, fuego). Los flamencólogos piensan que el cante y el baile de Andalucía se merecen este nombre por su carácter apasionado y ardiente que se asocian con la llama conmoviéndose. Según la opinión de algunos especialistas en la flamencología, esta palabra se encontraba con bastante frecuencia en las obras de los antiguos compositores españoles y tenía la significación de “cantante”. Otros unen el flamenco con los pájaros flamencos, dado que los movimientos y el plumaje de estos pájaros bailando se parecen a los vestidos y movimientos de las mujeres en la danza.
Hasta el año 1400:

Distintos países influyeron en la cultura flamenca. Grecia. El carácter orgulloso de su pueblo y los elementos de la danza. En la cultura y danza de los árabes: los movimientos de las bailarinas moras con su característico juego y erotismo. Todo eso se puede ver en el baile flamenco. La impulsividad, la definición y los movimientos bruscos del baile flamenco, quizá tengan el origen en la danza africana... Las melodías árabes, judías, españolas y griegas se pueden captar tanto en la música, como en el cante flamenco.

Basándose en la pura naturaleza espiritual de la India, con todo el colorido de muchos países, la cultura flamenca está llena de impulsividad, reto, belleza y gracia, espectáculo y sincero dramatismo del pueblo contstantemente nómade. Sin embargo, no sólo aquí está la verdadera historia de la aparición de esta maravilla que llamamos flamenco...
Cuando nace una persona: cada niña pequeña, intentado bailar aunque sea su primera vez, coge su faldita, empieza a dar vueltas, levantar los brazos al cielo (¿por casualidad?). Cualquier bebe, al aprender a andar a penas, da pataditas. Y esta obsesión de sacarle el sonido a todo lo que ve, y dar las palmas para canturriar algo, ¿también es casualidad? Los elementos del flamenco, las ganas de bailar, sentir la música y el ritmo están presentes en cada uno de nosotros desde el momento de nuestro nacimiento. Es una manifestación de la creación y las ganas del alma, una necesidad de expresarse.
Cuando aparició la humanidad junto con los primeros sonidos de la música prehistórica, la gente moviéndose intentó expresar sus sentimientos mucho antes de que surgiera el idioma... Tan profundas son las raíces de la danza, de la música y del cante. Perfeccionando la expresión de sus sentimientos, el hombre creó la música, el baile, el ritmo y las canciónes, y entonces nació la civilización; aparicieron las tradiciones e historia.
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